Hortensia Salazar

Asesora personal del Presidente del Congreso de los Diputados, con anterioridad estuvo trabajando como fiscal en Sevilla

“…todo se reduce siempre a un juego de supervivencia estimulante y divertido, en el que nadie quiere perder.”

 

Bienvenidos a esta web. La autora me ha pedido que os cuente algo de mi vida para que me conozcáis un poco mejor. No me he podido negar, al fin y al cabo ella me ha creado y como dice mi abuelo Onésimo a cada rato: “Es de bien nacidos el ser agradecidos”.

Si miro para atrás tengo que reconocer que mi vida no ha sido nunca convencional, aunque eso es algo que aprendí de mayor. En mi familia todos hacen lo mismo, así que para mí era una vida normal pasar el tiempo entre entrenamientos militares y libros de estudio.

Nadie en la familia Salazar lleva bien la derrota ni los suspensos y desde muy pequeña fui entrenada para llegar al límite de mis posibilidades. Puede parecer una vida dura desde fuera; pero, si hay cientos de familiares con los que competir, todo se reduce siempre a un juego de supervivencia estimulante y divertido, en el que nadie quiere perder.

Dicen que soy adicta al trabajo. Es posible, pero lo que en realidad me apasiona es el muay thai. Eso sí, el trabajo me ha dado siempre más satisfacciones que mi vida amorosa, así que creo que es normal que le dedique más horas al trabajo.

Nunca he conseguido encontrar un novio que me durase más allá de tres o cuatro meses, ni que fuese del agrado de la familia. Mi abuela Josefina dice que me pierden los machos alfa y quizás tenga razón, pero creo que tengo una buena explicación: son básicos y simples, también lo suficientemente buenos amantes como para mantenerme en forma y, sobre todo, fácilmente intercambiables cuando se vuelven aburridos, que se vuelven, os lo puedo asegurar.

No me apasiona la política, ni la ética, ni el feminismo, ni ese montón de cosas importantes que les encantan a mis abuelos. Solo la justicia es importante para mi, por eso me hice fiscal.

Prefiero pasar el tiempo libre con mi amigo Gaby, el mejor cotilla que ha dado la televisión, y con Ramiro, un parlamentario andaluz joven, guapo y divertido, que se ha unido a nosotros dos este último año. Como dice mi amigo Gaby: “El mundo es demasiado complicado para tomárselo demasiado en serio”.

En los dos últimos años mi mundo se ha puesto del revés. He cambiado un par de veces de trabajo. Me he enamorado por primera vez, ¡por fin!, también he sufrido por amor, ¡quién me lo iba a decir a mí!, y, además, me he convertido en el blanco de alguien empeñado en matarme. Pero os aseguro que no se lo pienso poner fácil y para que podáis comprobarlo: ¡Os espero en la novela!

¿Quieres comprar la novela? ¡Hazlo desde aquí!

En papel o en digital ¡Tú eliges!

COMPRAR DODECAEDRO

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR